El Barça vence el clásico
Un Barça con dos caras, incómodo en la primera mitad y acertado en ataque en la segunda, se impuso este domingo al Real Madrid por la mínima, recuperando así de manera directa el liderato de la Liga, en un partido en el que jugaron con uno más casi toda la segunda parte, en el que tuvieron que superarse a sí mismos para encontrarse en el césped y a un Madrid duro que fue pinchándose con el paso de los minutos.
Así pues, es una victoria muy importante que, más allá de los 3 puntos y el liderato, da a los blaugrana mucha moral de cara al Mundial de Clubes, única competición que todavía no posee. Al inicio del encuentro el mejor fue el Real Madrid, que tuvo más peligro y consiguió que el mejor hombre del Barça fuera Valdés, además de evitar que los locales chutaran una sola vez entre los tres palos.
Pero en la segunda, todo cambió. El Barça, con 11 jugadores y tras la expulsión de Busquets todavía más, estuvo muy acertado en defensa y en ataque, donde tuvo oportunidades para cerrar el partido de haber conseguido Messi el segundo, pero Casillas lo evitó. En la pizarra pareció ganar Pellegrini, pero como su equipo, no supo reaccionar y Guardiola, muy activo desde la banda, también ganó esta partida.
Fue una primera parte entretenida, con el Barcelona dominando el balón, pero con el Real Madrid llevando el peligro al área contraria. Así, Valdés tuvo más trabajo que su colega Casillas, pese a que los últimos minutos de la primera mitad fueron blaugranas, pues el Real Madrid fue de más a menos y llegó al descanso cortando el fútbol local con reiteradas faltas.
Sin embargo, las primeras acciones de peligro llegaron por parte blanca, casi exclusivamente. Henry, activo en la banda izquierda. pero impreciso, sólo obligó a estirarse a Casillas para atajar sus centros rasos. En el otro extremo del campo, Valdés tuvo que lucirse para evitar un gol cantado de Cristiano Ronaldo y para salir rápido y despejar un balón al que llegaba sólo Kaká. Sin duda, el portugués y el brasileño fueron los mejores en el Madrid.
Por su parte, en el Barcelona estuvo fino el centro del campo, sobre todo Xavi y Busquets, pero la buena organización defensiva de los blancos dificultó el poder encontrar espacios y provocó que el Barça no estuviera cómodo sobre su propio campo. El Madrid, por contra, esperaba atrás para salir al contraataque liderado con claridad por Kaká y por el inquieto Ronaldo, muy libre en la zona de ataque.




