Un triunfo que no sorprende
Está claro. Dejando de lado el rocambolesco partido entre Manchester United y CSKA, donde los rusos estuvieron a minutos de ganar en un campo histórico, la nota de la jornada ha sido la victoria Burdeos en tierras bávaras. Y sinceramente no estoy sorprendido en lo absoluto por el marcador final de 0-2 y el liderazgo del conjunto de Blanc en el Grupo A. Es un triunfo que no asombra, pero no por ello hay que quitarle merito al campeón de Francia y uno de los mejores equipos en cuanto a nombres –y sobre todo- en cuanto a solidez, compañerismo, juego colectivo y fútbol que apreciamos en la actualidad. Hoy no fue una noche de espectáculo ni de goles asombrosos, pero si fue una clara lección de orden, paciencia y principalmente contundencia por parte de los visitantes. A falta de dos fechas, los franceses tienen pie y medio en octavos de final como primeros de grupo, mientras que Van Gaal y su cambiante equipo necesitan un milagro para clasificarse.Cosas del fútbol. Los goles del vigente campeón de la Ligue 1 fueron la antitesis de los tantos que equipos alemanes suelen recibir. Los anfitriones estuvieron literalmente fatales en las pelotas quietas en su contra, Gourcuff lo aprovechó al término de una primera parte bastante floja para la visita, plagada de ataques anárquicos y por inercia de esa locura llamada Bayern. Absolutamente sólo cabeceó en el segundo palo tras centro de Wendel, con la defensa alemana como fiel testigo. Otra vez Van Gaal volvió a marear con sus cambiantes decisiones en cuanto a la táctica y los nombres. Nuevamente optó por ese entendible doble pivote entre Tymoshchuk y Van Bommel que pocos avalan, más aún en la situación extrema en la que se encontraban y jugando en casa. De nuevo Klose y Toni como la temporada pasada fueron las torres encargadas de intentar quebrar el sólido muro de los dirigidos por Blanc en su defensa.
Todo fue en vano. Ni las pelotas profundas a Luca, ni los centros picantes de Braafheid o las escapadas de un hiperquinético Robben en la segunda parte. Cualquier chance cercana al arco de Carrasso acabó con una volada del seguro portero francés o un despeje de los cuatro hombres del fondo. Y mientras fallaban y fallaban se sentía en el aire que en algún momento la estocada final llegaría. Pasados los 90’, balón profundo Chamakh que eliminó a Badstuber y Butt con una facilidad envidiable, para liquidar la historia. La dupla de moda en Francia atacó de nuevo y aleccionó a 11 hombres rendidos ante la evidencia. Otra vez Yoann y Marouane hicieron de las suyas para dejar al gigante al borde del desastre y privarlo de su continuidad en la Champions.
Gourcuff es brillante, pero está lejos de ser el nuevo Zidane, aún es Le Petit. Eso si, me recuerda mucho al mejor Johan Micoud, volante habilidoso surgido en Cannes pero hijo prodigo de la casa azul y blanca. Se parecen mucho, espigados mediopuntas bien pegados a los delanteros, destacados por su habilidad y personalidad e ídolos de la afición. Mi relación con Chamakh siempre ha sido distante. Para mi es un jugador al que definí siempre como regular, casi del montón. Arriba y en solitario demuestra que puede ser mucho más que un simple delantero de Ligue 1. Fabrica sus espacios, juega bien de espaldas, molesta a los centrales, y marca. El francés de origen marroquí empieza a sentirse un killer y comienza a dar muestras de sus cualidades como goleador.
En definitiva, no fue una noche brillante para el Girondins, pero estos tres puntos son una merecida recompensa al trabajo de Blanc y sus muchachos. Si en casa dieron muestras de su poderío doblegando al Bayern, en la jornada de hoy dejaron en claro que pueden dominar y pelear casi mano a mano con cualquier grande fuera de las fronteras galas.
Posted: 2009-11-09 19:10:23




