La tarde de Robin, la tarde de Cesc…
Fue sólo un minuto, un instante, una ráfaga de goles y fútbol. Premio para el Arsenal y castigo para el Tottenham, más de media hora de idas, vueltas, ataques y contras, pero todo cambio de un momento para el otro. Los anfitriones cerraron el derby del norte de Londres respetando su filosofía, fundamentando su fútbol con paciencia, toques rápidos y definiciones precisas y letales. Pero más que el triunfo en el clásico, más que la diferencia de tres goles y más que ratificar su buen momento, el encuentro de hoy sirvió para depositar a dos futbolistas en su sitio. Por motivos dispares y a veces confusos, ninguno de los dos autores de los tantos esta tarde han logrado ser reconocidos por lo que son, excelentes futbolistas, cada uno en lo suyo, representantes del buen juego, hombres y nombres de relevancia mundial. Van Persie en dos oportunidades, killer, y Fabregas emulando a Maradona han dado una señal de alerta, un aviso para los amantes de este deporte, desde Londres y para todo el mundo.Llegó de Holanda de la forma en que muchos jóvenes aterrizan en el club de los cañoneros. Robin van Persie, delantero espigado, ágil, de gran pegada y con un look rebelde arribaba desde Feyenoord en conflicto con su entrenador. Wenger, quien ya lo tenía entre ceja y ceja, se lo llevó a Londres para moldearlo y convertirlo en lo que hoy es. Heredó la ‘11’ dejada por el francés Wiltord y de ahí más todo fue despegue. Le costó un poco asentarse pera acabó ganándose un puesto con creces, fue complemento de Adebayor por un par de temporadas y hoy puede estar orgulloso de ser el hombre gol de este equipo, jugando como falso ‘9’ y encargándose de terminar las jugadas, justo cuando muchos dudaban de su capacidad para ser el máximo responsable del ataque gunner.
Si Van Persie hoy en día no es reconocido como se debe está claro que es por culpa de esas benditas lesiones que suelen alejarlo de los campos durante las largas temporadas europeas. Robin no sólo ha sabido encontrar su lugar en un equipo que siempre piensa en el arco rival, sino que además ha formado un soberbio tridente junto a Fabregas y el ruso Arshavin. Corre, pivotea, anticipa, se desmarca, patea los tiros libres, define cruzado como nadie, en una jugada que casi podría patentarla el mismo. El primero de anticipo, el segundo de contraataque, con siete tantos es uno de los máximos goleadores de la Premier, y promete seguir sumando. Su examen de hoy fue aprobado con calificación sobresaliente.
Es muy difícil juzgar a un futbolista por un partido, una acción o un tanto. Pero el gol de Fabregas esta tarde quedará en la memoria de los acérrimos aficionados del Arsenal, por la relevancia del cotejo y por la soberbia culminación de una jugada para la ovación de pie. No hubo tiempo para festejar el primero que Cesc –demostrando su inteligencia y vivacidad- robó el balón en la salida del mediocampo y no detuvo su marcha hasta aumentar la diferencia. Regate por aquí, por allá, quiebre de cadera, mirada a la red y definición serena, a un palo, para generar emociones encontradas en el Emirates. Desborde de alegría y éxtasis en los aficionados locales, caras largas y desconcierto en los hombres de Redknapp ante la grandeza de un futbolista diferente, el que lleva la batuta de este equipo, el jugador bandera de este Arsenal.
Suele decirse que en la Selección española aún no ha mostrado su mejor cara, un caso parecido aunque no exacto y comparable al de Lionel Messi con la Argentina. Está claro que por algo Milan, Real Madrid y sobretodo el Barcelona reclaman por su fichaje. Más allá de la goleada, el Emirates Stadium hoy fue testigo una tarde de gratas confirmaciones.
Foto: Yahoo
Video: Análisis del partido / Futbolitis
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Posted: 2009-11-02 19:14:17




